.

BITÁCORA DE VIAJE

Los viajes son, sin duda, una de las mejores inversiones que uno puede hacer. En Ferrara viajes eso es lo que nos apasiona: crear experiencias que renueven energías, cambien perspectivas y nos hagan crecer como personas, amigos o familia. Dedicamos nuestro tiempo a forjar nuevas rutas y formar lazos con gente en todo el mundo; otros apasionados que están listos para recibirte en tu próxima aventura. Así que, si de viajar se trata, confía en nosotros y apúntate para los destinos que te estaremos haciendo llegar a través de ios offices lifestyle. Aquí los primeros tres.
Captura de pantalla 2017-05-31 a la(s) 11.49.46.png

1. VANCOUVER
por aire, agua & tierra
por: gabriela aviña

Los detalles deVancouver se descubren por todos los medios. Tieneel clima más cálido y es la ciudad más verde de todo Canadá, por lo que a toda costa quieres estar afuera. En verano se ven pop-ups de personas asoleándose en los parques y las playas; bootcamps y picnics inundan los espacios públicos. El resto del año es una combinación de lluvia y sol; quizás tres días al año cae nieve. Vancouver está lista para recibirte: es outdoors, respetuosa, ecléctica, multicultural y lo mejor: ya no requiere visa.

HIGHTLIGHTS URBANOS
Vive la historia de Vancouver a través de sus construcciones y sus zonas más vibrantes.

Camina o pedalea a Granville Island, península de 14 hectáreas que pasó de ser una zona industrial en decadencia a el área más visitada por locales y turistas. Descansa en el taxi acuático que te lleva de Granville Island a Science World y disfruta la arquitectura vancouverita que caracteriza su centro. De lejos podrás ver por qué le llaman “la ciudad transparente”: los edificios (y los parques) están ubicados de manera que todos tienen por lo menos una fachada con vista al agua y las montañas.

Después de la foto en Science World, visita la Villa Olímpica que fue diseñada para hospedar a los atletas de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010. Conoce más la zona recorriendo un tramo del Sea Wall, un camino de 28 kilómetros que bordea el mar rodeando la ciudad. Si te viene mejor una pausa, siéntate a comer en Craft Beer Market. Las 100 cervezas de barril que ofrecen —locales e internacionales— son suficientes razones para pasar ahí un par de horas.

Siguiente destino: Gastown. Pasea por las pintorescas calles estilo victoriano del barrio más antiguo de Vancouver. Recorre sus tiendas y siéntate a cenar en alguno de sus concurridos restaurantes. Si el antojo es por comida francesa, elige el L’Abattoir; si quieres tapas, en The Sardine Can; o gnocci horneados con hongos en The Flying Pig.

EXPERIENCIAS DE ALTURA
Camina entre las copas de los pinos, sube a una turbina y sumérgete en el mundo del arte.

Dirígete a Waterfront y toma el seabus (ferry) que cruza a Lonsdale Quay en North Vancouver. Luego toma el bus 236 hasta llegar a Capilano Suspension Bridge. Cruza el puente colgante de 140 metros, y disfruta la naturaleza desde una altura de 33 metros al recorrer los ocho puentes suspendidos de los abetos Douglas de 250 años. Termina el paseo recorriendo el Cliffwalk, un camino voladizo que recorre 200 metros suspendido de la pared de granito.

Regresa a Waterfront Station y al salir de la estación, camina hacia la derecha. Visita el Centro de Convenciones y disfruta las esculturas que hay en el camino que llega hasta la plaza donde se encuentra el pebetero olímpico. La tarde puede ser para conocer el centro: Robson Street es el ejemplo perfecto de la diversidad de la ciudad y el punto ideal para hacer compras. Entre Granville Street y Jervis encuentras tiendas de la mayoría de las marcas norteamericanas y una calle más allá, en el cruce de Burrard y Alberni, están las boutiques de lujo.

Para cerrar bien el día toma un taxi al Chambar para disfrutar la cocina Belga con influencia del Norte de África. Los mejillones están exquisitos. O camina hacia Yaletown y siéntate en el Blue Water Café o Rodney’s Oyster Bar. Diferentes pero ambos son garantía. Si optas por Rodney’s, prueba el mejor Caesar de Vancouver, pídelo easy ice.

Captura de pantalla 2017-05-26 a la(s) 11.20.34.png

IMG_6221.jpg

2. En los Altos de Chiapas

Entre selva y nubes, encuentras San Cristóbal de Las Casas; un pueblo mágico en cuyas calles empedradas convergen culturas indígenas milenarias con viajeros de todo el mundo. En unos cuantos días es posible descubrir los encantos que guardan sus artesanías y los matices de su vida diaria.

Lo recomendable son mínimo cinco días, dos completos en San Cristóbal y otros tres para explorar lo más cercano. En San Cristóbal pasarás tus días recorriendo sus pintorescas calles, tomando un café o comiendo bajo el agradable sol de altura. Vista el recién inaugurado MUSAC (Museo de San Cristóbal de las Casas), la iglesia de Santo Domingo y camina sus andadores en busca del souvenir perfecto. El tiempo pasa lentamente, así que tendrás suficiente para conocerlo bien.

LOS ALREDEDORES

El Cañón del Sumidero, justo a medio camino entre el aeropuerto de Tuxtla y San Cristóbal, será más fácil verlo sin maletas. Así que sube y otro día bajas a conocerlo. San Cristóbal es la base perfecta para conocer todo lo que hay que ver en la zona. A una hora tienes San Juan Chamula, con su mística iglesia, o Zinacantán, conocido por sus hermosos bordados de flores. Hacia la selva tienes algunas cascadas ­—Agua azul y El Chiflón, dos de ellas— y más adelante, las enigmáticas ruinas de Palenque, que conservan el encanto a pesar de los vendedores y los tumultos.

Si pudieras dormir una noche en la selva, hazlo en Lacanjá. Camina en busca de los pozos de agua turquesa con la ambigua emoción de ver a un jaguar. Uno o dos días después visita la zona arqueológica más bella: Yaxchilán. Para llegar, subes a una lancha en el poblado de Frontera Corozal y viajas media hora por el río Usumacinta, en la frontera con Guatemala. Las ruinas están ocultas en la selva y reciben pocas visitas. Serás solo tú, la pirámide y los monos aulladores.

Para turismo de aventura, Antonio Cruz (residente de San Cristóbal) nos recomienda visitar el Arco del Tiempo, ubicado en río La Venta. Para llegar deberás caminar unas ocho horas y bajar en rapel una distancia aproximada de 25 metros, luego de eso podrás acampar en el arco natural más grande del mundo en un escenario de belleza incomparable. También visitar Laguna Miramar, y hacer una caminata en la reserva de la biósfera El Triunfo.

GUÍA BÁSICA

Dónde comer

Lum

Dentro del hotel Bo, el Lum es el lugar ideal para sentarse a comer en un día soleado. La cocina es consistente y el menú cambia según la temporada.

La Central Hambuguesería

Lupita Lebrija sabe bien lo que hace en este ya clásico del andador del Arco del Carmen. Empieza con un elote y luego pide su más reciente creación: la de pulled pork.

Achiote Cochinita Pibil

Tacos, tostadas, tamales, tortitas... todo con su receta secreta de cochinita. Para chuparse los dedos.

Oh Lala!

El nombre más adecuado para esta panadería francesa. Sus creaciones sorprenden. Déjate guiar por el olor de mantequilla a alguna de sus dos sucursales.

Dónde beber

Intervino

Siéntate a probar la selección de vinos mexicanos de Antonio Cruz. Su patio interior está hecho para eso, tomar una o varias copas.

Panóptico

Cocteles innovadores y ocasional música en vivo, hacen de este lugar un favorito de los locales.

Dónde dormir

La Joya

Este B&B le hace honor a su nombre. Sólo 5 habitaciones en un casona en el centro. Espera las mejores atenciones y un desayuno espectacular.

Bo

El más fotogénico, seguro lo habrás ya visto por ahí. Habitaciones de toque moderno y minimal. Su jardín con espejo de agua es muy acogedor y es el sitio ideal pra el digestivo o el café.

Parador San Juan

Una labor de trigo de siglo XVII es ahora un hotel de aire colonial y jardines preciosos. Las habitaciones son amplias, tradicionales y cómodas.

Casa del Alma

Las camas más cómodas y las habitaciones más silenciosas del centro de San Cristóbal se aprecian en un pueblo donde truenan cuetes un día sí y otro también.

Las Bodegas

Para quienes se quedan más tiempo o quieren paz: una antigua bodega de fruta convertida en 10 “bodegas” de toque industrial acogedor, con chimenea e increíbles vistas del pueblo. Se rentan totalmente equipadas.

Roberta B&B

Una opción más accesible. Las habitaciones son cómodas, súper limpias y la atención es dedicada.

Hostalito 14

Para los más jóvenes y aventureros. Habitaciones
limpias, con o sin baño, y excelente ubicación.

 


Captura de pantalla 2017-05-31 a la(s) 11.53.16.png

3. rOMANCE colombiano
por: fabián vega

Colombia es tan diversa que es difícil decidir por dónde empezar. Es urbana, es cosmopolitana, es Caribe. Tiene montañas y valles, es moderna y a la vez histórica, es primaveral y florida, es lluviosa y nostálgica, es tropical y caliente. ¿Qué destino es el recomendado? No uno, sino tres: Bogotá, Medellín y Cartagena son tres ciudades que te darán visiones completamente diferentes, pero siempre apasionadas, de este país lleno de contrastes y maravillas.

Bogotá

Cuando logras ver el ladrillo rojo de los edificios desde el avión es porque has llegado a Bogotá. La capital de Colombia está en una planicie a 2,625 metros sobre el nivel del mar a la mitad de la verde cordillera de los Andes. Las nubes la acompañan gran parte del tiempo y unos imponentes cerros la custodian. Tiene fama de ser ciudad fría, aunque los días soleados son cada vez más frecuentes.

Lo imprescindible

El centro histórico es el lugar perfecto para comenzar el recorrido, allí tienes todo: la Plaza de Bolívar y la estatua del Libertador. Tiene a sus espaldas el Capitolio Nacional, edificio neoclásico sede del Congreso de la República; a la derecha la Catedral Primada; en frente al Palacio de Justicia; y a la izquierda el Palacio Liévano, sede de la Alcaldía.

Detrás de la Catedral las calles comienzan a hacerse pendientes y las casas, en su mayoría del período colonial, conforman La Candelaria, uno de los barrios más antiguos de la ciudad. El Colegio Mayor de San Bartolomé, la plazoleta de Cuervo, la Iglesia de San Ignacio y el Teatro Colón adornan con su hermosura colonial la Calle 10.

La oferta de museos de esta zona incluye el Museo Botero, el Museo de Arte del Banco de la República y el Museo de Bogotá, todos alrededor de la misma manzana. Te maravillarás con sus callecitas estrechas y puedes seguir el recorrido caminando hasta el eje ambiental de laAvenida Jiménez, donde se levantan joyas arquitectónicas de estilo art decó.

El mirador por excelencia es el cerro de Monserrate, en cuya cima se erige un santuario que puede ser visto desde casi toda la ciudad. Puedes subir y bajar en teleférico, funicular o incluso a pie.

Medellín

Bonita, moderna y con un clima espectacular, la capital de la montaña es casa de los paisas, personas muy amables y poseedores de uno de los acentos más apreciados del castellano.

Lo imprescindible

En el centro histórico de Medellín, uno de sus hijos ilustres, el artista colombiano Fernando Botero, tiene una plaza que lleva su nombre y da hogar a sus afamadas esculturas. Justo al lado encontrarás el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe, con un impresionante domo hecho de materiales traídos de Bélgica que buscó imitar los rascacielos neoyorkinos. Frente al palacio, está una de las edificaciones más bellas de la ciudad: el Museo de Antioquia, con 17 salas para su colección permanente y a solo una cuadra de allí podrás visitar el icónico Parque Berrío y la Basílica Nuestra Señora de la Candelaria.

Un poco más al norte y al lado oriental del río Medellín, encuentras el complejo cultural y turístico conformado por el Jardín Botánico, el Orquideorama y el Parque Explora, donde la arquitectura y la tecnología conviven con la naturaleza.

Si lo que quieres es tener una vista completa de la ciudad, el sistema de transporte público, Metrocable, está compuesto por líneas de cable aéreo que llegan a las zonas más altas del valle y desde su altura se aprecia una panorámica única de Medellín.

Cartagena

Cuando uno visita esta joya del Caribe colombiano es fácil darse cuenta por qué la Ciudad Amurallada de Cartagena de Indias fue la primera ciudad colombiana declarada Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1984.

Lo imprescindible

Cada rincón dentro de la muralla que abraza al Centro Histórico merece ser caminado y descubierto por sus visitantes. Es un espacio para dejarse llevar por la magia y uno de los lugares más bellos del mundo construidos por el hombre. La Torre del Reloj, la Plaza de la Aduana, Las Bóvedas, la Iglesia de San Pedro Claver, el Teatro Heredia, las plazuelas e iglesias y la misma muralla, todo está hecho de historia.

Al exterior de la muralla visita el Castillo de San Felipe de Barajas, la fortaleza construida por los españoles en el siglo XVI y el monumento a la India Catalina.

Si lo que quieres es mar, no puedes dejar de conocer las Islas del Rosario: están a unos 100 kilómetros de la ciudad, con aguas prístinas donde puedes hacer snorkeling y disfrutar del paraíso tropical desde una hamaca.

Viajes laterales

Descubre la zona cafetalera, pueblos yparajes naturales encantadores. Acompaña las grandes ciudades con uno o varios de estos viajes laterales y conoce un lado más íntimo de colombia.

Desde medellín
Salento

El aroma que caracteriza a Colombia nace en el Eje Cafetero, una región de ensueño en cuyo corazón florece el pueblo de Salento. Desde su plaza principal camina por la Calle Real (Carrera 6) hasta el mirador. Deléitate con la sinfonía de colores que adornan puertas, zócalos, aleros, balcones y barandas de estas casas del siglo XIX que albergan tiendas de artesanías, acogedores cafecitos y hoteles como La Posada del Café, donde su propietaria te enseña un bello jardín con flores y colibríes.

Visita también el vecino Valle del Cocora, a minutos, donde crecen las altísimas palmas de cera del Quindío —árbol nacional— como guardianes de ese tesoro de paisaje.

Si lo tuyo es el café, en la finca El Ocaso vive la experiencia del proceso artesanal de producción. Podrás recoger los granos y al final tomar una deliciosa taza.

Desde cartagena
Parque Nacional Tayrona

No volverás a ver el verde y el azul igual después de conocer esta enorme reserva natural que bordea el mar Caribe y tiene a la imponente Sierra Nevada de Santa Marta a sus espaldas. El Tayrona tiene una oferta para cada gusto: paradisíacas playas, senderismo, zona arqueológica, buceo, restaurantes y hospedajes de todo tipo. Tendrás a Cabo San Juan y a playa Cinto en tu cabeza durante días después de descansar bajo el sol en sus playas. En el pueblito Chayrama conocerás un antiguo asentamiento indígena. Hospédate en los ecohabs para tener una gran vista al mar o, no muy lejos del parque, en Playa Koralia tendrás spa y estarás frente a una playa vírgen.

Toma un corto vuelo de Cartagena a Santa Marta y de ahí tan solo veinte minutos en coche.

Captura de pantalla 2017-05-26 a la(s) 11.20.06.png

1360_13498_fv-sin-fondo.png

Ferrara Viajes

e. carlo@ferraraviajes.com

w. ferraraviajes.com