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ASÍ INICIÓ #YONODOYMORDIDA

La idea surgió como surgen las ideas ‘eureka’, en la regadera: Una calcomanía situada en el parabrisas del auto con una leyenda que dialogara con el agente vial y le dijera: “disculpa, yo no doy mordida”. El mensaje fue agresivo y la creación gráfica original eran unos helados fancy que merecieron comentarios como: “no es en mal plan Elías, pero yo nunca le voy a pegar una calca así a mi auto”.

Un día me invitó mi buen amigo José María Playán por un café para plantearme unirme a Jóvenes Coparmex a dirigir temas de Responsabilidad Social para emprendedores; reto que acepté con mucho gusto.

Una de las primeras ideas que surgieron en mi equipo fue generar una campaña por cada eje de la RSE. Y cuando tocó el momento de promover el eje de la ética, me encontraba bloqueado porque sentía que tenía un tema muy ‘ñoño’ y debía presentarlo de modo atractivo a otros emprendedores. Hasta que surgió la idea de una campaña fancy.

“Dense cuenta que la corrupción es un cáncer que pudre el tejido social y ustedes lo están tratando de un modo dulzón”, así iniciaba una crítica de más de diez puntos de una consejera de Coparmex que nos hizo retarnos. José María Playán, Diego Gutiérrez y un servidor, nos dimos a la tarea de preparar la contrapropuesta.

Dos meses después y luego de muchas desveladas, presentamos en rueda de prensa, acompañados por nuestro entonces presidente de Coparmex Jaliso, José Medina Mora, una campaña con una ruta crítica de 18 activaciones en universidades, plazas públicas, entidades gubernamentales y empresariales.

Nuestra primer pega de calcas fue un éxito, hasta que llegó la lluvia. Una campaña de mucho corazón pero poco presupuesto no resistió el agua. Llegaron más patrocinadores y con ello mejoramos la calidad en nuestras ejecuciones. Al término de lo que duraron las estrategias, habíamos pegado más de 25 mil calcomanías, presencia en medios de comunicación locales y nacionales, habíamos sumado a otros grupos empresariales como CANACO y CMIC, involucrado a diputados de todos los partidos y tenido presencia en 10 universidades.

Más inflado que pavorreales, nos costaba trabajo esconder nuestras alas orgullosas en la entrega de premios anual de Jóvenes Coparmex de todo el País. Sabíamos que ganaríamos el premio a la mejor Comisión; pero los jueces pensaron distinto. Nos dijeron que #YoNoDoyMordida era un proyecto bueno pero no replicable.

Acostumbrados a crecernos, creé un manual para réplicas de la campaña que distribuíamos a todos los grupos de Empresarios Jóvenes de todo el País. Los altos de Jalisco, Puerto Vallarta, Morelos, Aguascalientes, Nayarit, Durango y Querétaro fueron los primeros en replicar. Movilizaron artistas locales, luchadores sociales y hasta gobernadores.

En 2017, pero bajo la presidencia de Alejandra Vargas en Jóvenes Coparmex Jalisco, decidimos relanzar #YoNoDoyMordidas con nuevas activaciones que generaron un trend topic nacional en redes sociales y con el mismo manual se generaron réplicas en diferentes estados como Colima, Tabasco, Estado de México, San Luis Potosí, Yucatán, Michoacán, Guerrero, Ciudad de México y Veracruz, bajo el impulso de Luis Castillo como vicepresidente nacional de RSE en Jóvenes Coparmex.

¿Con unas calcomanías se puede erradicar la corrupción?

Según una encuesta la mayoría de los mexicanos somos conscientes de que la corrupción es algo tan cotidiano como ajeno, por eso convenía que la campaña dijera la palabra Yo para sumar voluntades que se decidieran ser parte de la solución. Por otra parte, la mayoría de las campañas anticorrupción suelen ser negativas y crueles como lo es la corrupción, pero si queremos transmitir esperanza, #YoNoDoyMordida tenía que ser alegre y llena de color.

Pocos saben, pero el verdadero target de la campaña eran los mismos jóvenes que la promovíamos. Según un estudio de Roy Campos de Consulta Mitofsky, en México la corrupción más frecuente se da en jóvenes de 18 a 29 años, con estudios universitarios o posgrado y de NSE medio y alto.

Es decir, nosotros los jóvenes emprendedores estamos en un punto de inflexión en el que decidiremos qué clase de empresario ser, uno corrupto o uno legal, comenzando por algo sencillo como un soborno en la calle y pudiendo terminar como grandes corruptos. Hoy tenemos la soga en el cuello y en nuestra conciencia los más de mil jóvenes empresarios del país que participamos. Estoy seguro que esta generación de empresarios marcará la diferencia.

En lo personal, nunca fui presidente de la Comisión de Jóvenes, otros presentaron en foros importantes la campaña, en ocasiones se dijo que #YoNoDoyMordida era un encargo de los empresarios grandes a los jóvenes; aprendí que cuando lo que te mueve es la causa, hay que tragarse el orgullo y que no importa la posición en la que te toque jugar, las buenas ideas se abren paso por sí mismas.

A las generaciones anteriores les animo a que no dejen de retarnos, porque los jóvenes nos crecemos ante los retos. A los de mi generaciónmillennial les recuerdo que los proyectos grandes se hacen en equipo, nunca solos. a las generaciones que están por venir solo les digo: supérenos.


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Autor: Elías Velázquez Niño / Director / Krante Brands

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e. eliasnino@krantebrands.com