-

CONFESIONES DEL PRIMER CEO DE LA FAMILIA, DE DRAMA QUEEN A ZEN MASTER

AdobeStock_92192344.jpeg

México no es aplaudido a nivel internacional por su tecnología o logros en ciencia. El mundo nos conoce mejor por Marimar en Israel, El Chavo del Ocho en Sudamérica y Cuna de Lobos en Rusia. Exportamos más drama que petróleo.

“Aarón, El Chavo del Ocho no es drama, es comedia”. ¿Un niño huérfano que vive en un barril desesperado por una torta de jamón, metiéndose en problemas con todo el mundo? Eso es drama, disfrazado, pero es drama.

El drama es el problema número uno de nuestra sociedad; nos fascina. Nos hemos convertido en adictos a él y cuando el drama nos domina, vivimos en modo bajo desempeño.

No escribo estas líneas desde un púlpito de sabiduría o percepción superior. Te escribo desde la trinchera del tipo más dramático que la humanidad ha producido. Lloré, sufrí e hice muchas tonterías. Me comporté como uno no se debe de comportar y dije cosas que serían excelentes frases de película pero que no tienen cabida en la arquitectura de una buena vida. Hace años comencé a implementar una filosofía que bauticé como “cero dramas”. He visto un cierto tipo de magia personal y profesional emerger gracias a la aplicación de las técnicas que hoy comparto aquí contigo.

Parte de lo que he hecho para ganar batallas contra el drama es:

01 REDUCIR EL DRAMA

Tu amigo te invita unas cervezas y asistes al bar de siempre. Terminas cargándolo para aventarlo al Uber después de haber pasado toda la noche hablando de mujeres que no han podido conquistar, haciendo llamadas indebidas y publicando estados de dolor en Facebook. Un fin de semana típico.

Tu amiga te invita al café. Hablan de los hombres infieles y de lo inmaduros que son, de lo bien que se vive estando soltera y de lo sexy que es Maluma. Una tarde típica entre semana.

Tu reducción del drama comienza aquí, con ellos: sigue queriéndolos pero disciplínate a tener solo una convivencia semestral. No somos niños, no se trata de decir “adiós para siempre amigo/a. Ya no me voy a juntar contigo porque eres muy dramático/a”. Eso no es de profesionales. Sin mucho teatro, aprende a poner rápida y elegantemente distancia física y emocional entre tú y las personas dramáticas de tu círculo para moldear tu reinvención.

02 IDENTIFICAR CONSISTENTEMENTE EL DRAMA

Cuando pensamos en “drama” viene a la mente la protagonista de telenovela desecha en lágrimas en el piso, rogando al galán que no la abandone; o algo así.

Está bien, eso es drama, pero es lo que yo llamo Drama de Alta Intensidad (DAI). El DAI es fácil de identificar. Nos reímos de él pero ese no es el problema, sino su opuesto: el DBI (Drama de Baja Intensidad). Esto es tu amigo que te habla sobre la inseguridad todo el tiempo. Es el colega que te advierte que no renuncies porque “la cosa está dura allá afuera”. Eres tú cuando le dejas de hablar a alguien por la razón que gustes, todo eso es DBI.

Una de las formas en que promoveremos espectacularmente el DBI en nuestras vidas es programándonos para abrazar gratuitamente lo malo con canciones de dolor que nos invitan a aceptar que ‘hay que sufrir para ser felices’, que ‘después de que pasan muchas cosas terribles, pasarán algunas buenas’, y demás sandeces.

Estas entradas a nuestro sistema operativo personal nos condicionan a creer que un paso primordial para lo bueno debe ser el caos. La vida no tiene que ser así. Sin embargo, nosotros decidimos tontamente creer que así es.

03 TOMAR DECISIONES DURAS E INTELIGENTES

He visto El Padrino unas cuantas veces. Mafia y homicidios aparte, la película te enseña cómo piensan las grandes familias: a largo plazo, tres o cinco décadas adelante. En mi escena favorita, el Don le confiesa a Mike que no esperaba esa vida para él, que veía a su hijo menor en algo respetable como senador o gobernador. “We’ll get there, pop. We’ll get there”, jura el heredero.

Aplicándolo a mi realidad, entendí que jamás tendría la oportunidad de llegar a niveles superiores si guiaba mi vida en el estilo de cualquier telenovela mexicana y con la filosofía de las canciones de karaoke.

Hoy en día utilizo mentalidad de largo plazo para todo. Busco ser ecuánime noventa y nueve por ciento del tiempo. Detecto cuando estoy y me están haciendo DBI. Filtro el ruido del mundo, negándome a muchas invitaciones e ignorando selectivamente personas, situaciones y lugares que no agregan belleza a mi existencia.

“Dominar el drama, tener disciplina emocional y pensar siempre a largo plazo”. Ojalá alguien me hubiese explicado esto, (suena a queja). Perdón por este drama de baja intensidad.

Captura de pantalla 2017-09-04 a la(s) 16.11.36.png

Autor: Aarón Benítez / Director General / Grupo Verse

w.  www.grupoverse.com

w. www.aaronbenitez.com