EVALOR PATRIMONIO INMOBILIARIO - LÍDERES QUE DEJAN HUELLA

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Evalor Patrimonio Inmobiliario es una empresa mexicana fundada en el año 2013 por Eduardo Garza Riva Palacio y Rafael Fernández de Castro Martínez, dedicada al desarrollo de edificios de oficinas, departamentos y de usos mixtos en las ciudades de Monterrey, N. L. y Cancún, Q. R. 

 La tesis de inversión de Evalor es desarrollar proyectos orientados a las necesidades del cliente y las condiciones del mercado.

Actualmente, su equipo consta de 30 profesionales de tiempo completo, quienes coordinan el trabajo de más de 700 personas que directamente colaboran en el desarrollo de los cuatro proyectos que se encuentran en construcción.

Evalor es una empresa joven enfocada a crear proyectos de inversión significativos que generan mejor calidad de vida, con procesos de desarrollo innovadores, confiables y transparentes. Su apego por ofrecer un servicio que supere las expectativas de sus clientes y la gran cultura que se vive en Evalor, nos motivó a acercarnos a platicar con Eduardo y Rafael sobre su trayectoria, la industria y lo que representa para ellos encabezar una empresa mexicana líder en su sector.  

¿Quién es Eduardo? 

Nací en el último año de la generación de los Boomers, crecí con la música de los 80´s, estoy casado hace más de treinta años y tenemos tres hijos Millennials. Estudié Administración de Empresas y la primera parte de mi vida profesional la pasé en diferentes casas de bolsa, en la Ciudad de México, Monterrey y Nueva York. Disfruté y aprendí muchísimo en esta etapa, era un negocio divertido, de grandes retos y que en esos años estaba de moda, si hubiera habido hipsters, trabajarían en el medio bursátil. No teníamos celulares ni sofisticadas computadoras personales, la mayor tecnología a la que teníamos acceso era la HP-12c (para saber de qué estoy hablando puedes buscar en Google).

 A partir del año 2000 y por cuestiones de la casualidad, inicié mi carrera en el mercado inmobiliario, en una empresa desarrolladora de naves industriales, algo totalmente opuesto a mis actividades anteriores en el medio financiero. Al muy poco tiempo de iniciar en este negocio, empecé a encontrarle el sabor y a disfrutarlo, me gustaba ver que mis actividades en la oficina se traducían en proyectos tangibles y que eran la fuente de empleo de gran número de personas. Después de tres años en esa empresa recibí la invitación de un extraordinario grupo desarrollador para trabajar con ellos y ahí pasé los siguientes 10 años de mi vida profesional, conociendo otros mercados como lo fueron el de oficinas, comercial y turismo. 

 Hace 5 años, llegó el momento de seguir explorando otros caminos y es cuando iniciamos Evalor.

¿Quién es Rafael?

Nací en Monterrey, este mes cumplo 35 años, tengo cinco de casado y dos hijos: Nicolás y Regina; y Ramón un Shih Tzu, que recientemente lo raparon y ahora parece pug, se ve tan diferente se ve que Nicolás pensó que habíamos adoptado otro perro. A partir de los 14 años, durante las vacaciones de verano, mi papá me “invitó” a trabajar (pongo entre comillas el “invitó”, ya que fue más una regla que una invitación), lo cual le agradezco ya que el haber trabajado desde adolescente forjó mi disciplina hacia el trabajo. Tenía la disciplina, pero no la experiencia ni el conocimiento en el ámbito laboral y, recién egresado (hace 12 años del Tec de Monterrey, Comercio Internacional), empecé mi carrera profesional en la industria inmobiliaria. 

Tuve la suerte de que mi primer trabajo fue en una gran empresa regiomontana donde mi experiencia fue de mucho aprendizaje y muy enriquecedora. Estuve más de seis años enfocado en la parte de planeación y nuevos proyectos, lo cual me llevó a entender las distintas áreas que conlleva un proyecto inmobiliario. Posteriormente, me fui envolviendo en el desarrollo y ejecución de los proyectos, hasta la administración y operación de los mismos. 

Después, otra desarrolladora me invitó a liderar un extraordinario proyecto residencial, en el cual estuve por más de un año. Posteriormente, me reuní con Eduardo y empezamos nuestro proyecto de vida en Evalor. El riesgo y reto no fue fácil, pero cada día confirmamos que fue la mejor decisión tomada.

 ¿Cómo nace EVALOR Patrimonio Inmobiliario?

E: Evalor nace, inicialmente, para atender lo que parecía ser un nicho de mercado inexplorado e inexplotado, una especie de consultoría para el análisis de proyectos de inversión inmobiliaria. Tres epifanías me enseñaron muy pronto que en México se desestima el valor de una asesoría, se toman riesgos innecesarios que bien pudieran evitarse con un análisis anticipado y profesional.

Es entonces, cuando me reuní con Rafael en una cena informal, quien había sido parte de mi equipo por cerca de seis años en el trabajo anterior. Me mencinó que tenía la intención de incorporarse al proyecto de Evalor, el cual en ese momento era más una idea que algo concreto. La decisión era obvia. Lo invité a subirse al barco con una premisa y una sola condición: entraría de socio recibiendo únicamente lo poco que sobrara de los inestables ingresos propios de una empresa nueva, por lo cual debía esperar a mejores tiempos para ser papá, ya que tenía quizá seis meses de haber iniciado su vida como hombre casado. Se cumplió la premisa pero no la condición; al muy poco tiempo nos enteramos que Nicolás estaba en camino pero de igual manera llegaba Torre Décima, nuestro primer proyecto importante para desarrollar, la torta bajo el brazo.

Este fue el punto de inflexión para Evalor, lograr la confianza de nuestros primeros socios inversionistas, con quienes a la fecha seguimos trabajando en muchos otros proyectos. A partir de entonces, hemos tenido un crecimiento sostenido tanto en proyectos como en el equipo de colaboradores que nos acompañan en este apasionante ejercicio de formar una empresa que resulte valiosa para todos los que, de una u otra manera, tenemos relación con Evalor. 

 ¿Cómo definen su rol dentro la empresa?

E: Rafael es 20 años menor que yo, nos conocemos muy bien y de una manera muy orgánica se han definido los roles de cada uno. Él supervisa las actividades fiscales, legales y administrativas; de mi lado queda todo lo referente a construcción y comercial. Tenemos una estructura muy horizontal basada en la comunicación abierta.

La confianza es indispensable, tenemos muy definidos nuestros roles y funciones, por eso hacemos muy buena mancuerna; hemos aprendido muchísimo uno del otro y ambos compartimos el mismo compromiso, objetivo y pasión por Evalor.

Respecto a la innovación, ¿qué los distingue en el giro inmobiliario?

 Quizá hemos sido innovadores en la forma de estructurar nuestro negocio y la operación. Somos un equipo pequeño, parece que todos los que trabajamos en Evalor estamos cortados con la misma tijera. Nuestras oficinas en Monterrey y en Cancún son espacios abiertos, no tenemos oficinas privadas, es una experiencia muy similar a lo que sucede en IOS OFFICES. Es nuestro cowork propio. Todos estamos en el mismo canal y en el mismo proyecto.

Somos una empresa donde evitamos caer en una burocracia organizacional. Nuestros socios, clientes y proveedores tienen comunicación abierta con todos los que formamos parte de  Evalor, logrando así la transparencia que nos distingue. Parte de nuestra filosofía, es crear un ambiente de trabajo sano y divertido donde toda persona que trabaja y nos visita se sienta en casa.

¿Qué buscan crear con sus proyectos? ¿Nos platican sobre alguno en particular?

El objetivo principal que tiene nuestra organización es lograr que nuestros inversionistas reinviertan con nosotros, es la mejor prueba de que lo que hicimos resultó exitoso para todos en la cadena, desde los proveedores hasta los clientes finales. 

Uno de los mayores retos y de las mejores experiencias que hemos tenido, es la operación de nuestros proyectos en Cancún. Iniciamos el desarrollo de Ka´anali, un edificio de departamentos en Puerto Cancún hace aproximadamente dos años. En esta operación conjugamos a nuestros socios de Monterrey y de Ciudad de México, invitamos a Artigas Arquitectos para diseñarlo y nos llevamos a nuestro constructor de cabecera de Monterrey, para juntos desarrollar 34 departamentos que han sido muy bien recibidos por el mercado. A partir de ahí, ahora tenemos dos proyectos más en Puerto Cancún, en los cuales participamos de una manera u otra los mismos socios.  

Como empresa, ¿cuál es su compromiso hacia México?

No estamos contentos con lo que estamos viviendo en México, es un país que tiene de todo pero lo hemos mal aprovechado. La sociedad no ha participado, el gobierno no ha funcionado y las empresas han sobrevivido. Es un cliché decir que las empresas generamos empleos y que pagamos impuestos, eso no es suficiente y no ha funcionado. Debemos de hacer más, participar más, enseñar más, repartir más. Los empresarios o emprendedores deben tener como filosofía buscar el crecimiento mediante prácticas de mercado sanas, apoyando el crecimiento de todos los que forman parte de ese grupo para compartir el éxito cuando éste llegue.

¿Qué valores rigen a EVALOR y qué rol juegan en el cumplimiento de sus metas?

Nuestros socios, colaboradores y nosotros mismos tenemos una estructura ética muy similar, nos gusta la transparencia y las cosas bien hechas, la claridad, perseguimos el bien común y el desarrollo de todos. Así trabajamos y nos va bien. Estar constantemente visualizando qué es lo mejor para cada desarrollo. No es el “quiero hacer”, sino “qué es lo que el proyecto te pide hacer”.  El trabajo en equipo juega un rol imprescindible dentro de Evalor, comprometidos y enfocados en los intereses del proyecto para así poder lograr el éxito del mismo.

¿Cómo enfrentan los riesgos del mercado y mantienen su liderazgo en la industria?

Riesgo, es una palabra clave y que siempre es necesario estar recordando. El emprendimiento está ligado al riesgo y, si se pierde de vista, es el causante de la mortandad de las empresas. Siempre estamos evaluando los riesgos de cada operación o emprendimiento, para que ninguno de ellos pueda contaminar o comprometer la supervivencia de Evalor. Resulta tentador iniciar proyectos ambiciosos que superan el nivel de riesgo tolerable para la estructura financiera de 

ada empresa; es fundamental evitar caer en esto poniendo en riesgo todo lo demás. Es importante no caer en la monotonía, estar continuamente pensando e implementando cómo hacer las cosas diferentes, mitigando el riesgo que pueda surgir del cambio. 

En cuanto al liderazgo, pretendemos consolidarnos en un cierto nicho de mercado en el cual nos sentimos cómodos y somos competitivos. Para ello, es indispensable conocer tus fortalezas y debilidades, ser críticos de uno mismo y no ser condescendientes. 

¿Cuál es el panorama a futuro de EVALOR y del giro?

Los mercados están en una evolución acelerada; y una condición indispensable para sobrevivir es la rapidez, por ello invertimos una parte importante de nuestro tiempo en pensar hacia adelante. Quizá también por esta razón nos gustan proyectos con horizontes de inversión a 36 meses como máximo, nos resulta imposible prever el comportamiento del mercado o los gustos y preferencias a más largo plazo. Continuar con proyectos principalmente en Monterrey y Cancún es nuestro panorama a corto plazo.

¿Qué sigue para Rafael? ¿Cuáles son tus sueños?

R: Esta pregunta me puso a pensar, ¿cuál sería mi respuesta si me la hubieran hecho hace cinco años, antes de iniciar Evalor? Yo no me imaginaba el arranque ni el resultado durante estos primeros cinco años. Contestar qué sigue para Rafael se me complica un poco. De lo que estoy seguro es de que tengo dos proyectos de vida: Evalor y mi familia; y todos los días trato de llevar un equilibrio entre cada uno de mis roles. El resultado generado es lo que me impulsa a continuar con mayor determinación y pasión. En la oficina nos divertimos, aprendemos y crecemos juntos. Es un gran equipo donde el poder confiar en las aptitudes y habilidades de todos ha sido clave en la formación de Evalor. La confianza de nuestros inversionistas y el que repitan el invertir con Evalor, es la más grande satisfacción, amigos se han convertido en socios y socios se han convertido en amigos y esa confianza es invaluable. 

Me gradué de la maestría hace ocho años e impartí una clase en el Tec hace seis años. Creo que es tiempo de regresar a las aulas, ya sea como estudiante o profesor. 

¿Qué consejo le daría Eduardo a un emprendedor que busca impactar positivamente la sociedad? 

E: Me preocupa que los medios, e inclusive las escuelas, venden la idea a los jóvenes de que emprender tiene como propósito último y único el llegar a ser millonario. Es un principio equivocado y frívolo. Emprender un negocio es perseguir un sueño personal de hacer algo positivo y valioso para la sociedad, el cual te podrá llenar de satisfacciones y con el cual, quizá eventualmente, podrás formar un patrimonio. Creo que si inicias la carrera persiguiendo el dinero, perderás de vista el objetivo primario.

En otra cosa que difiero con el sistema educativo actual es que presionan a los jóvenes a iniciar algún emprendimiento aún desde antes de terminar la carrera, cuando no cuentan con las armas necesarias para sobrevivir en el mercado. Yo estoy seguro de que si hubiera iniciado Evalor algunos años antes, hoy no estaríamos haciendo esta entrevista; el timing lo es todo. 

Enfoque y sociedad, son palabras que me han acompañado en estos cinco años. No pierdo de vista el objetivo, no hago otros negocios, hago lo que me gusta y en lo que soy competitivo. Mis socios lo son todo para mí, nos divertimos, nos gusta competir, nos entendemos, apoyamos y confiamos los unos en los otros. Todo lo anterior nos ha permitido estar constantemente conformando el mejor equipo de colaboradores posible, con hombres y mujeres recién egresados, hasta un joven de 73 años que es un tutor invaluable para todos en la organización.

Para conocer un poco más acerca de la cultura que se vive día a día en Evalor, platicamos con Alejandro, José y Omar, quienes junto con el resto del equipo, hacen que esta empresa sea un orgullo para nuestro país y un gran ejemplo de liderazgo. A continuación, nos platican su visión de la empresa.

¿Cómo es La cultura que se vive en EVALOR?

En Evalor, el ambiente laboral se vive de una manera muy amena, como si se trabajara con un familiar o amigo. La estructura organizacional es circular, lo que quita de cierta manera el peso de jerarquías, que motiva a los que trabajamos a ser pro-activos y cumplir tus objetivos bajo tu propia responsabilidad. Nadie es más que nadie y siempre hay alguien que te apoya si tienes alguna complicación. - José Antonio Romero

 ¿Qué es lo que más valoras de trabajar en EVALOR?

Desde un punto muy personal, desde el día que me enviaron la carta de aceptación para ingresar a la empresa noté una frase que es la que más valoro: Bienvenido a la familia EVALOR. En la empresa, somos una familia, en la cual nos apoyamos unos a otros, buscando los mejores resultados viendo “el cómo sí” para lograr los objetivos de la organización. - Omar Guzmán

Describe en una frase cómo beneficia EVALOR a México.

 Evalor es una empresa ejemplo de cómo hacer las cosas bien, buscamos siempre hacer el mejor trabajo para nuestros clientes e inversionistas. -Alejandro Jasso

ENTREVISTA POR: COMITÉ EDITORIAL LIFESTYLE