EL PUENTE HACIA UN FUTURO CON ENERGÍAS RENOVABLES

MÉXICO INNOVANDO

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En una sola hora, la Tierra recibe más energía del Sol que la que sus siete billones de habitantes pueden consumir en todo un año. Si ese es el caso, ¿por qué en México menos del 1% de la energía que utilizamos proviene de fuentes solares? El caso es el mismo para la energía eólica, aquella que viene del viento, la cual apenas llega a un 3.1%. 

Nuestro país es un lugar atractivo para la producción de energías renovables, calificando el año pasado en la novena posición global en el Índice de Países Atractivos para Energías Renovables. No obstante, esto no nos deja exentos de las barreras que los proyectos renovables enfrentan en todo el mundo.

En primera, es el costo y tiempo necesarios para desarrollar estos proyectos. A primera vista, resulta menos costoso y riesgoso poner una nueva planta de gas natural u otros combustibles fósiles. En el largo plazo, la cosa es distinta. Los parques solares y eólicos a gran escala, se encuentran varios dólares por debajo en cuanto a precio por kilowatt hora que sus contrapartes no renovables. Esto mejora año con año. Tan solo en la última década, el costo de la energía solar ha disminuido en un 80%. En este aspecto, México resalta como uno de los países con energía fotovoltaica más barata del mundo.

Aún y con estos puntos a favor, se necesita resolver el problema de que el sol y el viento no están disponibles en todo momento. A esto se le conoce como intermitencia y quiere decir que factores tales como el clima o la ubicación geográfica, o si es de día o de noche, van a tener un impacto importante en la cantidad de energía a producir. En otras palabras, la energía que puede producir un panel solar o una turbina eólica puede variar de un día a otro.

También relacionado con la intermitencia, está la saturación de la red eléctrica. No es tan difícil llegar al punto en que se esté produciendo demasiada energía solar a ciertas horas del día y nada cuando es más necesaria (como en la noche, por ejemplo). El exceso en la oferta de energías renovables ha llevado a estados en E.U.A a tener que regalar su energía para evitar sobrecargar la red. El año pasado, el estado de California tuvo que pagar al estado de Arizona para quitarse de encima el exceso de energía solar durante varios días. Claramente esto limita la cantidad de energía que podemos generar de fuentes renovables y nos mantiene atados a los métodos convencionales de generación de electricidad.

La buena noticia es que existen soluciones a esto. Para ello es necesario poder guardar la energía del sol o del viento en algún lugar para después poderla sacar cuando sea más necesaria. Al conjunto de tecnologías que permiten hacer esto, se les llama sistemas de almacenamiento de energía o SAEs. Los hay de diferentes tipos y tamaños, entre ellos las centrales hidráulicas de bombeo, el almacenamiento por aire comprimido, los sistemas térmicos, los volantes de inercia y tal vez los más conocidos, las baterías químicas.

Al día de hoy, el SAE más utilizado son las centrales hidráulicas de bombeo que almacenan energía mediante el bombeo de agua a zonas con mayor altura cuando la demanda es baja para después dejar caer el agua hacia turbinas que producen electricidad cuando es requerida. Son muy eficientes, pero requieren de una gran inversión inicial y aún más importante, de grandes cantidades de agua para bombear.

Un poco más familiares son las baterías químicas. Es casi una seguridad que en estos momentos tengas una de ellas a pocos centímetros de ti en tu celular, laptop o automóvil. El principio es el mismo al ser utilizada en parques solares o eólicos, solamente que para poder almacenar la energía del sol o el viento, se tienen que unir grandes cantidades de baterías. Es una tecnología muy prometedora, pero que hoy en día es aún muy costosa. Así mismo, su vida útil no supera los cinco años y a su término generan un desecho químico tóxico que es nocivo para el medio ambiente.

Es debido a esto que nace en Monterrey, Kinetech Power Systems, con el deseo de desarrollar un sistema de almacenamiento de energía mexicano eficiente, de larga vida útil y que sea completamente amigable con el medio ambiente. Nuestro SAE utiliza volantes de inercia, que son también conocidos como “baterías mecánicas”. En pocas palabras, convertimos la energía eléctrica en energía cinética o energía de movimiento, al poner a girar un disco pesado por medio de un motor. Cuando requerimos la energía de vuelta, el mismo movimiento del disco produce energía eléctrica a través de un generador. Aún y cuando nuestra tecnología se encuentra todavía en desarrollo, sabemos que nuestra solución ofrece una vida útil mayor a los 30 años y que puede ser cargada y descargada múltiples veces al día, siendo una excelente alternativa a los sistemas de almacenamiento actuales.

Como país, nos hemos propuesto la meta de generar al menos el 35% de la energía eléctrica a partir de fuentes renovables para 2024. Los sistemas de almacenamiento de energía son esenciales para poder lograrlo. Por ello, como empresa, nosotros nos hemos propuesto formar parte de esa historia.


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Autor: Rodrigo Fernández / Vicepresidente / Kinetech Power Systems

kinetechpower.com

rodrigo.faz@kinetechpower.com