EL FUTURO DEL TRABAJO

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OFERTA Y DEMANDA DE TALENTO

En la actualidad prevalece un desequilibrio entre la oferta y demanda de talento, pero el futuro del trabajo se presenta aún más alarmante. Si agregamos al fenómeno de remplazo del capital humano actual el tema demográfico propiciado por el envejecimiento de la población, la restructuración generacional de la fuerza de trabajo y la demanda por equidad e inclusión de audiencias poco favorecidas históricamente, es posible que estemos al borde de una crisis de empleabilidad. De hecho, por casi una década, se ha presentado un agudo desajuste en el mercado del talento global requerido.

SOBREVIVIR LA TERCER OLA

Se habla que en el planeta ya estamos inmersos en la tercer ola de innovación transformacional, etapa que generará muchas oportunidades de empleo, pero de trabajos que no hemos requerido hasta ahora. Imaginemos la complejidad de empezar a diseñar esquemas y oferta educativa utilizando tecnologías emergentes para educar a nuestros descendientes que todavía no han nacido, en temas que desconocemos, para que puedan tener éxito en trabajos y actividades laborales que todavía no existen.

Si esto no fuera suficiente, erráticos manejos están propiciando una “globalización en reversa” (reshoring) que tiene que ver con política pública y coyunturas en los negocios que fomentan regresar al país de origen actividades productivas y comerciales que fueron enviadas a otras economías en los últimos años. Tan solo en los Estados Unidos significa ‘recuperar’ por lo menos cuatro millones de empleos para el 2020, con el impacto correspondiente en otros países.

PREPARANDO A LAS SIGUIENTES GENERACIONES

¿Qué tiene que hacer la nuestra para preparar a las siguientes generaciones? Primero, los jóvenes apoyados por sus mentores, deberán adoptar iniciativas para contar con información relevante y esquemas de exploración temprana con el propósito de definir planes de carrera insólitos. Segundo, las instituciones educativas deberán despojarse de su tradicional arrogancia para que sus programas académicos consideren las necesidades sentidas por los empleadores para el hoy y el mañana, así como las iniciativas flexibles, personalizadas y dinámicas capaces de ajustarse a los cambios del entorno. 

Tercero, las empresas tendrán que reinventar esquemas para el aprendizaje permanente, con la finalidad de asegurar el flujo de talento dentro de las organizaciones; recordemos que la educación, capacitación y el desarrollo son los únicos medios para que la ecuación de talento global no sume cero. Con el surgimiento de una economía mundial basada en el conocimiento, el aprendizaje ha adquirido un valor diferencial y esta transformación trae importantes consecuencias en la manera en cómo las personas aprendemos y aplicamos nuestros conocimientos durante toda la vida.

REINVENTAR LA GESTIÓN DEL CAPITAL HUMANO

El connotado futurólogo Jacob Morgan describe con maestría la difícil tarea de los responsables de Capital Humano, función que se está transformando desde sus raíces ante la inminente disrupción en el trabajo por venir. En suma, asegura, los procesos tradicionales de atraer, retener y desarrollar al personal en las organizaciones se convierten en una melodía con nuevos acordes. Las palabras mágicas son ahora: enamorar, enaltecer, conformar experiencias, reconocer públicamente, empoderar, facilitar el aprendizaje, reinventar paradigmas, rediseñar el espacio y el tiempo ocupacional, diferenciar individualmente, así como crear comunidades para aprender y solucionar problemas.

Morgan estará el 7 y 8 de junio en Monterrey para el Foro Mundial de Recursos Humanos 2018 que organiza ERIAC Capital Humano, compartiendo prácticas y proyecciones acerca del futuro del trabajo, aquí y ahora. En sus palabras, la tecnología nos ha predispuesto a que las cosas cambien con rapidez y prontitud; las áreas de Recursos Humanos no se pueden dar el lujo de invertir demasiado tiempo en plantear, sino en reinventar su ser y quehacer para poder responder de inmediato a los cambios del entorno. El resultado debe de ser una estructura funcional ágil, apegada a los colaboradores, sensible a sus sentimientos y pensamientos, pero mucho más cerca de las necesidades cambiantes de la organización.


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Autor: Dr. José Antonio Cárdenas Marroquín / Socio Director / Autodirección Y Aprendizaje, S / Vicepresidente De Comunicación E Imagen / Eriac Capital Humano

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