LA ESTRATEGIA FISCAL, ¿ESTÁ EN EXTINCIÓN? NO, ESTÁ MÁS VIVA QUE NUNCA

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Las reformas estructurales del actual sexenio han venido a revolucionar muchos sectores de nuestro país.

El impacto en el ámbito de las contribuciones ha sido mayúsculo, toda vez que se aprecia claramente un incremento en las medidas de fiscalización a partir de la reforma del 2012. Ello a efecto de que la autoridad cumpla sus objetivos de recaudación cuyos montos se incrementan periódicamente para cumplir con los estándares de los países miembros de la OCDE, del cual México es integrante. 

Históricamente, el empresariado ha ido un paso adelante en el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, utilizando aquellos beneficios que las leyes les otorgan; acto que puede denominarse como planeación fiscal. Sin embargo, la autoridad ha hecho una labor titánica para fiscalizar a la masa de contribuyentes desarrollando y aplicando tecnologías de última generación, las cuales pueden exceder de sus facultades y crear mayor carga administrativa, de recursos, etc.

Se libera entonces una nueva batalla de estrategias donde todo lo anterior deja de ser útil y hay que generar nuevas ideas, conceptos y formas de operar que nos permitan alcanzar la optimización de los recursos de la empresa. La frase “planeaciones fiscales para ahorros en impuestos”, es anacrónica. Hoy el lema es “estrategias fiscales para la optimización de recursos”, que no significa ahorros, sino una redirección de los flujos en bien de la empresa y sus socios.

La fiscalización electrónica que aplica hoy en día la autoridad tiene el poder de detectar mediante softwares con algoritmos y parámetros diversos, hasta las más mínimas diferencias entre lo que el contribuyente declara en ingresos e impuestos y lo que determina la autoridad al cuadrar toda la información que obtiene a través de la facturación, timbrados de ingresos de cualquier tipo, sistema financiero, balanza electrónica, operaciones efectuadas con clientes y proveedores, etc. Todo ello, únicamente con el apoyo de sistemas a una velocidad impresionante. Por lo tanto, actualmente nadie está oculto en la masa de datos, ya no existe el anonimato para esa autoridad. Los sistemas develan la identidad del contribuyente con información perfectamente discriminada y en caso de considerar alguna omisión, procede a ejercer sus facultades de comprobación mediante auditorías y diversos requerimientos, de los cuales se pueden derivar multas o créditos fiscales que constituyen un grave perjuicio para la empresa.

Es por ello que los profesionales de la asesoría en temas fiscales y los contadores, deben dejar de mirar el retrovisor y enfocarse en ver hacia adelante en la carretera de los nuevos negocios y oportunidades. Ver para atrás, deja al contador en el estatus de tenedor de libros, el personaje que se limita a registrar lo que ya sucedió, lo que ya no tiene remedio, lo consumado. Hoy en día el enfoque es ver meses y hasta años hacia adelante para plantear la estrategia adecuada hoy y que vaya dando frutos con el paso del tiempo.

Ante este escenario, lo primero que debemos buscar es cambiar. Cambiar la forma en que hemos hecho planeación fiscal. Cambiar las viejas y malas prácticas con las que administramos nuestros recursos. Involucrarnos más en lo que terceros hacen por nosotros (contadores, asesores, despachos) de manera que estemos seguros de que nuestro actuar es jurídicamente correcto.

Nuestra firma ha desarrollado herramientas novedosas, brillantes e ingeniosas creadas de acuerdo a las diversas leyes, códigos, reglamentos y resolución miscelánea vigente. Atendiendo así las necesidades fiscales, administrativas, laborales y financieras de los empresarios en todo el territorio nacional e incluso en el extranjero. Siempre con la atención y servicio que nos distingue. Permítanos exponerle las nuevas herramientas para estos nuevos tiempos de fiscalización. 


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Autor: Gerardo Méndez / STRATEGIAS  

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