NOS HALLAMOS EN EL MAÑANA DE LA LOGÍSTICA

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Todos los días, cada persona en su industria busca mantenerse actualizada; al día con las tendencias, avances, cambios y con el rompimiento de paradigmas que afectan directa o indirectamente a su negocio. Si te quedas atrás, te dejan atrás. Sin embargo, no basta con estar al tanto de lo que pasa dentro del negocio propio, sino es necesario saber qué sucede en otras áreas y cómo éstas podrían beneficiar nuestra operación (hallar la manera de implementarlas). ¿Cómo podríamos ir ajustándonos a las necesidades de los clientes?; que como todo, siguen evolucionando generación con generación y tanto personas como negocios ahora piden todo más rápido, con flexibilidad y en muchos casos, a bajo costo o incluso gratis. 

Vivimos en un mundo digital, pero más importante aún, millennial. Estos siguen un ritmo determinado, veloz y, a mayor velocidad, menos peso. Por ello, los avances en tecnología deben obedecer a prácticas de manufactura esbelta para acoplarse, ser rápidos y bajar o eliminar costo. En el mundo de la logística se han logrado avances para ajustarse a los de otras áreas, pero igual todos hemos recibido con los brazos abiertos las bondades de ‘lo más nuevo’ para mejorar nuestra propia operación. Pienso en:

La impresión en 3D, que permite la impresión de repuestos en el acto, sin ocupar espacio de almacenaje o bien, la impresión de productos no en una fábrica a miles de kilómetros de distancia, sino en sedes pequeñas cerca de áreas con demanda alta.

El concepto del Internet de las Cosas, que puede usarse para enlazar máquinas y sistemas con la idea de ir generando datos y aprendiendo unas de otras para mejorar y agilizar procesos.

Robots, en este caso las máquinas que han tomado la forma de montacargas automatizados que agilizan el proceso para mover cualquier producto; algo en lo que Amazon se ha vuelto punta de lanza y experto, sobre todo en sus bodegas.

Drones, de los que se esperan grandes cosas, apenas están afinándose los detalles y ya se vislumbran sus usos y se van implementando poco a poco. Quizá veremos en unos años a mensajeros aéreos que dejarán paquetes en las puertas de la casa y el cielo se llenará de estas curiosidades.

Tecnología de corretaje, en la creación de algo similar al sistema de UBER, pues la entrega last mile a veces retrasa o aumenta los tiempos, pero con la coordinación de estos servicios con las empresas de logística, podrían agilizarse y evitar problemas como estacionamiento o la dificultad de camiones para llegar a ciertos destinos.

¿En qué se resume todo lo anterior?, en velocidad. En tener las cosas de inmediato, a un clic. Y es que debe empatarse la rapidez con la que se mueve el mundo: si todo se halla así, a un clic de distancia, ¿por qué el proceso de llevar algo a tus manos debería tardar más tiempo? Si el principio de la logística es mover cosas, ¿cómo volverlo más eficiente? De entrada, haciéndolo más rápido. Claro, para lograrlo siempre quien sabe más, logra más y quien tenga más información dominará mercados; cualquiera que sea su área.

Una de las tendencias en el mundo de la logística (de cualquier, en realidad) es apoyarse en los macrodatos o Big Data, como también se conocen, para integrar elementos, información y gradualmente ir transformando la cadena de suministro. En logística, cada tramo de la cadena o cada eslabón es un potencial cuello de botella, una oportunidad para que algo entorpezca el proceso y afecte lo que venga detrás. 

Por este motivo, es necesario reunir toda la información necesaria para optimizar procesos. Es decir, datos provenientes de fuentes tradicionales de operación ingresadas en bases de datos, redes sociales, publicidad dinámica, pronósticos financieros, patrones y diagnósticos de vehículos como rutas y tiempos, información del clima o de tráfico que produzcan sensores y sistemas varios. Todo lo anterior resulta útil para reconocer patrones y comportamiento, no solo del entorno, sino también del consumidor.

Como se dijo en un artículo de fleetowner.com: Las cadenas de suministro automatizadas e impulsadas por datos nos llevarán a alcanzar niveles de optimización nunca antes vistos en manufactura, logística, almacenamiento y entregas last mile o de último tramo. Todo eso podría ser una realidad en un lustro, aunque sus altos costos por ahora están alentando el proceso de implementación en la industria.

A mayor información, mayor capacidad de prevención y de anticipación de fallos. Esto es igual a mayor velocidad; como no me canso de repetir. Por fortuna, existe una gran cantidad de nuevas tecnologías que se utilizan para reunir información, una variedad de softwares y hardawares al servicio del transporte. Por ese lado llevamos las cosas bajo control, mientras que en donde queda camino por recorrer es en el primero que aparece en la cita.

Es decir, ¿a qué se refieren algunas empresas, publicaciones especializadas y un buen número de analistas cuando hablan de automatización? En gran medida a la inteligencia artificial dentro del mundo de la logística, porque como en otras áreas, cobra cada vez más importancia. 

Así, además de las tendencias arriba mencionadas, podemos hablar de vehículos no tripulados que han ido ya incursionando en la logística con montacargas –y otros de menor tamaño-, todos dentro de bodegas y almacenes. Por supuesto, en este caso en particular, el siguiente paso sería adaptarlos de forma segura a las carreteras, con tecnología como ha ido desarrollando el empresario e ingeniero Elon Musk con sus camiones de Tesla. 

Los semicamiones de Tesla que se presentaron el año pasado y entrarán a producción total en 2019, casi pueden conducirse solos en carretera. Es decir, cuentan con la capacidad de piloto automático, frenado automático, pueden conservar su carril y alertar cuando el vehículo se sale de las líneas. Aunque claro, la idea es llegar a distribuir camiones que sean totalmente automatizados. De hecho, Starsky Robotics, una empresa emergente de Sillicon Valley, proyecta camiones a control remoto, con choferes en un centro fijo, operándolos a través de una pantalla. Según dicen, un solo chofer podría ‘conducir’ hasta 30 camiones en un turno de ocho horas. Más camiones, más eficiencia y menos tiempo de entrega. Claro que el cambio, al que todavía le faltan varios años, acarrearía ciertos problemas, pero de nuevo, todo sería parte de la adaptación de un ramo a los avances tecnológicos.

Como puede verse y se espera, cada ramo e industria evoluciona y se adapta al mercado, a la velocidad con la que se mueve el mundo. El infinito, creciente y necesario negocio de la logística no solo es la excepción, sino que debe convertirse en pionero. Por eso, cada empresa dedicada a ‘mover’ productos, si quiere mantenerse competitiva, deberá adaptarse, integrar nuevas tecnologías, acelerar o perecer.



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Autor: Roberto Robles-Humphrey / Development Manager MX Business / Fr8Hub

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