ENCUENTRA TU “PORQUÉ”

“Los dos días más importantes en tu vida son, el día en el que naciste y el día en el que descubres porqué”. -Mark Twain

¿Por qué se robo el dragón a la Princesa? ¿Por qué le ayudo el Gato con Botas a su amo? ¿Por qué era tan mala la bruja? ¿Por qué decidió el leñador arriesgar su vida para ayudar a Caperucita? ¿Por qué decidió el tercer cerdito construir su casa de piedra?

Como habrás notado, tengo la fortuna de tener hijos y si tu también has tenido niños a tu alrededor, seguro te han sometido al bombardeo de esa pregunta clásica de la infancia: “¿por qué esto, por qué lo otro y por qué lo de más allá?”. Desde que tenemos uso de razón, sabemos intuitivamente que es el motivo y no la acción la pieza más importante de cualquier historia. 

La verdad es que la mayoría de nosotros pasamos gran parte de nuestras vidas sin tener idea de qué queremos hacer con ella. Terminando la universidad nos sentimos perdidos. Después de conseguir un trabajo, no sabemos porqué trabajamos donde trabajamos. Incluso después de que estamos ganando más dinero del que nos merecemos, no sabemos qué sigue. 

Por mi parte, cambié de carrera varias veces, me fui a estudiar chino un año solo porque Asia estaba creciendo y alguien me dijo que seguramente sería una buena idea. No fue hasta que la vida me forzó a mirarme al espejo a los 30 y tantos y preguntarme: “¿ahora qué?”. Este momento fue duro, pero me sirvió para hacer un parteaguas y pensar qué quería para mi vida.

Lo más probable es que seas más como yo y hayas pasado muchos años sin conocer tu “porqué”. Igual todavía no lo tienes muy claro, es una lucha que casi todos los adultos atraviesan. “¿Qué quiero hacer con mi vida?, ¿qué me apasiona?, ¿qué no me gusta?”. 

Parte del problema es el concepto del “propósito de la vida”. La idea de que todos nacimos para un propósito superior y ahora es nuestra misión cósmica encontrarlo. Este es el mismo tipo de lógica utilizada para justificar cosas como la exactitud de los horóscopos, la certeza del tarot o que tu número de la suerte es siete pero solo cuando es luna llena. 

Existimos por un período indeterminado de tiempo, durante ese tiempo hacemos cosas y algunas de estas cosas son importantes para nosotros y algunas de ellas no lo son. Las cosas importantes le dan a nuestras vidas significado y felicidad, mientras que aquellas cosas sin importancia básicamente solo sirven para pasar el tiempo.

Cuando se trata de tu negocio, es lo mismo. Ya sea que haya tenido un éxito fantástico, que lo acabas de lanzar o si todavía está en la fase del diseño. Saber su “porqué”, lo que es importante para ti, te ayudará a mantenerte comprometido con tu sueño y a otros a entender porque deberían apoyarte en que triunfes.

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El “porqué”

Hay muchas razones por las que las personas se hacen empresarias. Puede ser por satisfacción personal, independencia creativa, autonomía financiera, entre muchas otras razones. La lista es larga, sin embargo, todas las razones tienen algo en común. En el núcleo, todos son acerca de la libertad.

Esa libertad puede expresarse de muchas formas diferentes: libertad para hacer cambios sin hacer un millón de juntas internas, libertad para no tener que esperar una luz verde del corporativo para actuar, la libertad de ofrecer el producto que tú quieres o crear un servicio diferente, o tal vez la libertad de hacer esa cita con el dentista que llevas meses retrasando.

¿Qué es lo que te impulsa? La razón probablemente no sea el dinero, al menos no debería serlo. Hay una razón por la cual los consejeros de carrera en todo el país hacen la misma pregunta histórica: “si el dinero no fuera un problema, ¿qué harías?”.

El dinero 

Lo que llama a la mayoría de los empresarios que conozco, no es el dinero. El dinero es un resultado, no puede ser el “porqué”. En cambio, la libertad sí lo puede ser. La libertad de trazar su propio camino, la libertad de construir lo que quiere con las personas que quiere. Como propietario de tu empresa, puedes establecer tus propios objetivos, estándares y plan de cómo vas a lograr tus objetivos. Aquí es cuando el “porqué” se convierte en imperativo.

Una vez que encuentras la respuesta de tu “porqué”, de lo que te apasiona, la siguiente pregunta debería ser: “¿qué estoy esperando?”.

Encuentra tu historia

Una gran historia no tiene porqué ser dramática o grandiosa, solo genuina. Una de mis historias de marca favoritas es la de Muuwho. 

La inspiración nació de querer revolucionar el Internet y devolverles el poder a los usuarios. Todos sabemos que una referencia vale oro, pero hoy en día nadie te recompensa por un like.  Muuwho es la primera red social que paga a sus usuarios por recomendar a sus amigos a puestos de trabajo y las empresas pueden poner la recompensa que ellos estiman justa. 

Con tantas campañas de mercadeo social, los clientes quieren sentir que están apoyando una causa, no solo comprando un producto. Si tu público sabe que amas lo que haces, confiará en ti y te apoyará dándote su negocio.

Tu historia también es tu enlace a tus principios básicos. Si te propusiste lanzar un producto a través del cual le devuelves el poder a los usuarios, debes tener al usuario como prioridad y todavía más cuando el negocio comienza a crecer. 

No toda pasión es negocio… y está bien

Quizás amas bucear y tus amigos siempre dicen que deberías convertirte en instructor. Sin duda es una excelente idea si es que realmente te gusta la idea de enseñar a otros, pero si la razón por la que te gusta bucear es porque te permite escapar del resto del mundo y tener un momento para ti, entonces no hay nada malo en que se quede como un hobby. 

¿No estás seguro de cuál es tu pasión?

Pregúntales a tus amigos y familiares más cercanos cuáles son tus puntos fuertes. No solo puede reforzar tu confianza en ti mismo el escuchar lo maravilloso que piensan que eres, sino que pueden abrirte los ojos a opciones que no se te habían ocurrido.

También es sano escucharse a sí mismo. Podrías empezar dando un paso hacia atrás y respondiendo de manera sincera a las siguientes:  

 - ¿Por qué haces lo que haces?

- ¿Qué te apasiona de tu trabajo?

- ¿Qué es un gran día para ti?

- ¿Qué te hace olvidarte de comer?

- Más allá del dinero, ¿qué es para ti el éxito?

- ¿Cómo te recordarán si mañana ya no estuvieras?

También podría hacerse estas preguntas de seguimiento:

- ¿Qué es lo que más odias de tu trabajo o carrera?

- ¿Por qué no haces otra cosa?

- Si te observaras con los ojos de cuando tenías 18 años, ¿qué pensarías de tu vida?

- ¿Qué es lo que no disfrutas de tu trabajo y por qué?

- ¿Qué sería para ti fracasar en la vida?

Una vez más, es esencial que conozcas tu propósito porque si no tomas el control de tu vida, alguien lo hará por ti. A menudo, el simple proceso de dar un paso atrás y hacer un balance de dónde te encuentras y hacia dónde deseas ir, puedes responder a una serie de preguntas que pueden señalar tu carrera profesional en una dirección más significativa y satisfactoria. Encuentra tu “porqué” y el resto seguirá.

El siguiente paso

Descubrir tu “porqué” es liberador y el primer paso para descubrir cómo tener una vida que te guste vivir. De hecho, cuando lo sepas, tendrás la serenidad para asumir los riesgos necesarios para salir adelante y mantenerte motivado cuando haya días difíciles. 

Si bien no existe un camino para descubrir el propósito de tu vida, hay muchas formas en que puedes obtener una visión más profunda de ti mismo y una perspectiva más amplia de lo que tienes que ofrecerle al mundo.

1. ¿Qué te hace sentir vivo?

La palabra “inspirar” proviene del latín y significa “respirar”. En consecuencia, cuando trabajas para las cosas que te inspiran, literalmente te hace sentir más vivo. 

Lo que te hace sentir vivo no es tomarte unas vacaciones de ensueño (¿o se refiere a descanso?) o ver a tu equipo favorito ganar la liga. Es más grande que eso. Estoy hablando de lograr crecer como persona. Lograr algo que nunca pensabas que podías lograr. Se trata de conectarte con lo que te apasiona, sabiendo que cuando haces eso, te entregas con gusto y no hay nada que te puede parar.

Tu “porqué” tiene que ser congruente con quién eres. A mucha gente le llamaría mucho la atención si inventas la cura del cáncer, creas una energía limpia gratuita o estableces la primera colonia humana en Marte, pero tu “porqué” tiene su centro en ti, no el lo que otros piensan de ti. Concéntrate en lo que te hace sentir vivo a ti. 

2. ¿Cuáles son tus fortalezas innatas?

En el articulo que escribí sobre la pasión en LIFESTYLE núm, 111 (noviembre 2016) comento que la pasión laboral se compone de tres factores: pasión, valor comercial y habilidad (figura 1). Si no cuentas con estos tres elementos, no es malo, pero no es tu “porqué”. Cuando las personas están en su elemento, no solo son más productivas, sino que agregan más valor y disfrutan de una mayor satisfacción personal y profesional. En consecuencia, también es donde a menudo les va mejor económicamente.

¿Eres creativo, naturalmente experto en encontrar soluciones que otros no ven? ¿Cuáles son las cosas en las que siempre has sido bueno? ¿Eres una persona innovadora que rompe paradigmas? ¿Eres brillante en los detalles, naturalmente bueno en la ejecución de proyectos con una precisión que algunos encuentran tediosa? ¿O eres un comunicador, vendedor, networker, líder, administrador, solucionador de problemas o agente de cambio con talento natural? 

Por supuesto, también puedes ser un apasionado de las cosas para las que no tienes talento natural y con talento para las cosas que le dan poca pasión. Sin embargo, mi experiencia me ha demostrado que las personas rara vez aspiramos a algo para lo que no tenemos talento natural para lograr. 

3. ¿Dónde agregas el mayor valor?

Hacer un trabajo en el que eres bueno, pero que no disfrutas, no es un camino hacia ser una persona completa y feliz. Dicho esto, conocer tus mayores fortalezas y dónde puedes agregar el mayor valor mediante la aplicación de tus habilidades, conocimiento y experiencia puede ayudarte a que te enfoques en las oportunidades que son más probables que tengan éxito o tengan un valor comercial, y por lo tanto, encontrar la “pasión laboral”.

4. ¿Cómo recordarás tu vida?

Vivir con propósito significa centrarse en las cosas que más importan. Irónicamente, las cosas que más importan rara vez son “cosas”. Al encontrar el objetivo con el que vas a vivir tu vida, puedes cambiar profundamente tu sentido de valores en donde el dinero solo es un resultado, no un propósito. 

No importa cuál sea tú trabajo, puedes extraerle significado y encontrar un propósito mayor a través de cómo haces lo que haces. 

Tu porqué y el porqué de tu empresa 

Como consejero de varias empresas apoyo en muchas áreas, entre otras en establecer nuevas maneras de ver el futuro y posicionar la empresa. Un área a la que le pongo mucha importancia es precisamente a que la empresa encuentre el “porqué”, a través de los “porqué” de sus fundadores. 

En pocas palabras, encontramos juntos el mensaje comercial de “porqué” hacen lo que hacen, para quién lo hacen y en qué creen exactamente.

La mayoría de los dueños de negocios intentan mostrar “ideas únicas” para presentarse a sí mismos y a sus negocios, pero la mayoría de las veces todos suenan igual. Escuchamos frases como: damos el mejor servicio, somos los más rápidos, los más baratos, los más exclusivos o los más grandes. La realidad es que ninguna de estas empresas conoce su “porqué” y acabamos olvidándonos de ellas.

La cuestión es que tu mensaje no tiene que sonar perfecto, se trata de comunicar cuál es el núcleo de tu negocio, no de que suene bien.

Para darles un ejemplo, el mensaje de Muuwho es “Queremos devolverles el poder a los usuarios de las redes sociales”. Otro que me gusta es el de la marca de zapatos Camper “Walk, don’t run” (Camina, no corras), o el de Apple “Queremos romper el status quo” y el de RHHR Group “Buscamos ganarnos la confianza de las mejores empresas”.

Me encantaría conocer tu “porqué” o ayudarte a descubrirlo para ti o tu empresa. Escríbeme a:

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Gustav Juul

Presidente & CEO

RHHR GROUP

gjuul@rhhrgroup.com