IoT- EL INTERNET DE LAS COSAS EN LAS ESTRATEGIAS DE SEGURIDAD

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El IoT (Internet de las cosas o Internet of Things, por sus siglas en Inglés) produce cantidades de datos impresionantes que abren la puerta a la generación de estadísticas relevantes y al uso de múltiples variables con aplicaciones virtuales en todas las industrias. Sin embargo, en la práctica gestionar esta abundancia de datos y multiplicidad de variables puede volverse un desafío. Especialmente en el contexto de la seguridad, donde se tienen que tomar decisiones rápidas, el excedente de datos disponibles puede volverse contraproducente.

¿Cómo incorporar el Internet de las Cosas en nuestra estrategia de seguridad?  

El Internet de las Cosas, al cual nos referimos en este artículo como IoT (Internet of Things), es un tema de actualidad, y como suele suceder cuando se popularizan nuevos conceptos, tiene una amplia gama de definiciones de las más generales a las más particulares:

El término Internet of Thingsempezó a llamar la atención en 2003 cuando el Auto-ID Center compartió su visión de un sistema de tracking de flujo de bienes en la supply chain, basado principalmente en la tecnología RFID.

Entre las definiciones disponibles, la más genérica y conceptualmente amplia, es la que nos propone Diecker Uckel-mann en su libro An Architectural Approach Towards the Furure Internet of Things (2011): “El IoT es un concepto en el que el mundo virtual de la tecnología de la información se integra perfectamente con el mundo real”.

Por su lado, Jacob Morgan en su artículo “A simple explanation of the Internet of Things”, se refiere al IoT: “De manera sencilla, es el concepto de conectar básicamente cualquier aparato con un swich ony offal Internet (y/o entre ellos). Este incluye todo desde celulares, cafeteras, lavadoras, audífonos, lámparas, prendas inteligentes y prácticamente cualquier cosa en la que podamos pensar. Esto aplica también a los componentes de máquinas, como por ejemplo el motor de una aeronave o la perforadora de una plataforma petrolera”.

Entonces, el IoT es la capacidad que tienen varios dispositivos de comunicarse con el Internet y entre ellos para generar información.

¿Qué tecnologías abarca el IoT?

El rango de aplicaciones del IoT es muy amplio, con soluciones en cualquier industria. En el caso de la seguridad, el IoT se apoya actualmente en las tecnologías preexistentes como:

Sensores

Telemetría

Sistema GPS, alarmas y 

video vigilancia

Smartphone y app

Computadoras y servidores

La combinación de datos generados por múltiples fuentes plantea posibilidades casi infinitas de exploración estadística de los mismos, pero también crea desafíos.

Transportar la data en información relevante y oportuna

Efectivamente, en algunas situaciones, como las elativas a la seguridad, la cantidad importante de datos generados puede dificultar su interpretación rápida y la detección de situaciones de riesgo a tiempo.

En muchos casos, una vez disponible la información, esta ya no es relevante. Por eso, los encargados de seguridad o de implementación de nuevas tecnologías en los sistemas de seguridad, deben buscar soluciones (de software) que permitan:

Integrar los datos generados por las diferentes tecnologías recolectoras de información que conforman el IoT

Verificar el cumplimento de parámetros estándares de forma automática.

Avisar por excepción en caso de anomalía.

De hecho, hoy en día, la dificultad ya no radica en generar datos, las tecnologías disponibles suelen generar más de los que uno considera prudente influir en sus análisis. El reto radica más bien en la integración de estos en una sola solución de análisis, de ahí la importancia de adquirir exclusivamente soluciones con posibilidad de integración fácil (seamless).

Ahora bien, integrar los datos no es suficiente. Es necesario definir parámetros normales o estándares y evaluar su cumplimiento por excepción, es decir a través de un sistema de alerta suficientemente discriminante para detectar situaciones de riesgo y diferenciarlas de situaciones normales con un bajo margen de error.

La tarea no es sencilla, pero el resultado vale el esfuerzo porque al utilizar variables de distintas fuentes, la detección de anomalías se vuelve más precisa y podemos ambicionar virtualmente la eficacia y eficiencia de nuestros equipos de seguridad.

El beneficio principal de integrar el IoT en las estrategias de seguridad es el aumento en la precisión de los sistemas de detección automática de anomalías y, por consecuencia, de la productividad de los equipos de seguridad, al enfocar su esfuerzo únicamente en eventos que ameritan su intervención.

El siguiente paso: la inteligencia artificial o los sistemas autodidactas

Finalmente no me gustaría terminar este ejercicio, sin antes asomarnos hacia el futuro. Todo parece indicar que el siguiente paso para el IoT será la integración de algunos elementos de inteligencia artificial. En particular, el concepto de sistema autodidacta nos permitirá en muy poco tiempo detectar situaciones que salgan de la normalidad, sin necesidad de establecer “un parámetro normal”. 

Los algoritmos detrás de la inteligencia artificial permitirán al sistema “aprender con la experiencia” lo que es normal y alertar en caso de salida de esta “zona de normalidad aprendida”.

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Gianni Rosas

Gerente Comercial

Centro de soluciones inalámbricas