¿CÓMO EVITAR LA CORRUPCIÓN Y LA FALTA DE HONESTIDAD EN NUESTRAS EMPRESAS?

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En estos tiempos en los que hablar de corrupción y deshonestidad se ha vuelto una constante, nos vemos obligados a voltear a nuestras empresas para asegurarnos que todo aquello que criticamos no se vuelva una realidad en nuestro lugar de trabajo. Afortunadamente hay formas de prevenir los delitos dentro de las organizaciones y generar espacios de trabajo éticos y honestos.

Desde 1980, principalmente en Estados Unidos, muchos investigadores han dedicado tiempo y esfuerzo a determinar cómo y porqué las personas son deshonestas dentro de sus lugares de trabajo. Desde hace más de 30 años, en 1985, un investigador llamado Sullenberg encontró que del 60% al 75% de las pérdidas en inventario se debían a robos por parte de los empleados y que el 30% de los negocios que fracasan se atribuían directamente a delitos de robo y fraude por parte de los empleados. Actualmente, encuestas a empleados de varias industrias indican que una gran cantidad de empleados admiten haber robado dinero o mercancías de su centro de trabajo.

Como se puede observar, el robo es un problema real en las organizaciones, al igual que los fraudes y el acoso. Estos tres son los principales delitos cometidos dentro de las empresas. ¿Cuál es la mejor manera de atacar este problema? La respuesta es simple, la mejor forma es previniendo el ingreso de personas con un alto riesgo de cometer estos actos. 

Si se previene a través de un proceso de contratación minucioso, y sobre todo de la aplicación de herramientas especializadas de honestidad, el riesgo disminuye considerablemente. 

Para entender más al respecto es necesario citar a Carson, quien decía que aproximadamente el 25% de los empleados buscarían la oportunidad de robar, el 25% lo evitaría a toda costa y el 50% restante actuaría dependiendo las circunstancias. 

De acuerdo a Fernando Sentíes, Director General de Intelicomp, empresa titular de la herramienta de evaluación de Integridad/Honestidad AMITAI®, las personas comenten actos deshonestos cuando se conjugan dos de las siguientes tres cuestiones: 

1) Justificación de la deshonestidad

Son aquellos colaboradores que piensan que toman aquello que les corresponde porque ellos trabajan para que la empresa cuente con los recursos, algunos otros pensarían que no están cometiendo nada malo, otros lo harían como venganza, pero en general quien realiza un acto deshonesto lo tiene plenamente justificado. 

2) Necesidad

Una persona que normalmente no cometería actos deshonestos pero se enfrenta a una situación de necesidad dentro de su escala de valores principal, por ejemplo un colaborador que tiene un hijo con alguna enfermedad o un colaborador para quien los bienes materiales son muy importantes y desea comprar algo que está fuera de sus posibilidades actuales. 

3) Oportunidad

Cuando las organizaciones no cuentan con procesos claros que eviten los fraudes o el robo, no hay seguridad, dejamos muy a la mano los recursos, como vulgarmente diríamos, “en arca abierta hasta el más justo peca”.

Si como organización deseas evitar que tus colaboradores caigan en actos deshonestos tienes la oportunidad de prevenirlo de estas dos formas:

- Limitando las oportunidades

Esto lo puedes realizar a través de tener bien implementado un programa de Ética Organizacional a través de un Código de Ética bien fundamentado y conocido por todos y una línea de denuncia. De la misma forma, se sugiere la instalación de cámaras de seguridad, establecer procedimientos claros en el manejo de recursos y auditorías constantes.

- Evaluando la justificación de la deshonestidad 

Esto lo puedes lograr a través de herramientas válidas y confiables, estas evaluaciones miden con una serie de reactivos y contra reloj la tendencia de las personas a robar, sobornar, mentir, ser desleales, acosar, usar sustancias, participar en juegos de azar entre otros factores que ayudan a delimitar como ninguna otra herramienta psicométrica el nivel de riesgos de que tus colaboradores y candidatos comentan estos actos. 

Las pruebas de honestidad cumplen con un doble propósito, además de predecir la honestidad, sirven para predecir el desempeño en el trabajo ya que está comprobado que las personas honestas también son más productivas, la razón es simple, las personas que buscan la oportunidad de cometer actos deshonestos invierten tiempo y recursos en cometer sus fechorías, tiempo que de otra manera estarían dedicando a trabajar de forma honesta. 

Finalmente, es importante recordar que aunque la prevención es la parte medular, es necesario realizar evaluaciones periódicas con la misma herramienta de evaluación de honestidad a los empleados actuales, ya que está comprobado que los fraudes más grandes que se han hecho en las empresas los realizan empleados que ya llevan tiempo en la organización ya que son los que tienen el conocimiento de las áreas frágiles e incluso saben cómo ocultar sus malas acciones. 

La honestidad es un valor que se debe vivir y buscar en el día a día en todas las empresas, desde PyMES hasta grandes corporativos. Nadie está exento por lo que recomendamos a todos aplicar evaluaciones de honestidad en sus empresas regularmente.

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Monserrat Mureddu González   

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