MÁS ALLÁ DE LAS VENTAS: LIDERAR EN UN MERCADO QUE NO SE DETIENE
Daniela Tijerina
Directora de Ventas Canal Moderno
Pernod Ricard México
Socio IOS desde 2021
Hoy, las organizaciones operan bajo una presión constante por resultados, en mercados cambiantes y donde las decisiones tienen un impacto inmediato.
Así, podemos considerar que, en este contexto, el líder no trata únicamente de cumplir objetivos, sino de entender el entorno, anticiparse a los cambios y construir equipos de trabajo capaces de responder con agilidad e inmediatez.
Hoy, los entornos de negocio son significativamente más complejos que hace algunos años. La presión por resultados es mayor, los márgenes son más retadores y la coordinación entre áreas es indispensable. Ya no es viable trabajar de forma aislada; las decisiones de un área impactan directamente a otras y los resultados dependen de una buena alineación con la visión.
VISIÓN INTEGRAL DEL NEGOCIO
En la práctica, esto implica entender el negocio de forma integral: cómo se planea, cómo se ejecuta y cómo se toman decisiones en el día a día. La falta de claridad o de alineación se refleja de inmediato, por lo que el liderazgo necesita ser claro, cercano y con una visión completa del entorno.
Más que reaccionar rápido, el reto está en mantenerse activos, atentos y preparados para ajustar el rumbo cuando sea necesario.
LIDERAZGO CENTRADO EN LAS PERSONAS
A lo largo de esta carrera, he ido construyendo un estilo de liderazgo cercano a los equipos, involucrado en la operación y claramente orientado a resultados, valorando por encima de todo el mejor recurso: el contacto y la comunicación humana. Siempre serán más importantes las personas que los roles que desempeñan.
Cuando existe esta comunicación, donde las personas de un equipo se sienten escuchadas y respaldadas, la colaboración fluye de manera natural. La empatía no está peleada con la exigencia; al contrario, permite generar lazos más sólidos y una mayor responsabilidad compartida. Cuando las personas entienden el impacto de su trabajo y se sienten parte de una misma visión, los resultados llegan de forma más consistente.
EL LIDERAZGO COMO PRÁCTICA DIARIA
Liderar hoy implica estar presente, acompañar, tomar decisiones difíciles cuando es necesario y reconocer los logros del equipo.
Esta labor implica también crear un ambiente donde se pueda aprender del error y donde la confianza sea un habilitador, no un riesgo. En contextos tan dinámicos, esa cercanía se convierte en una ventaja real.
Los entornos de negocio seguirán evolucionando y exigiendo cada vez más de quienes lideran.
Así, el liderazgo deja de ser un título y se convierte en una práctica diaria: tomar decisiones con información, cuidar la ejecución y desarrollar equipos sólidos.
En la práctica, liderar hoy implica escuchar más, coordinar mejor y ser claros en la dirección que se quiere seguir. Implica entender que los resultados no se construyen de manera individual, sino a través de la colaboración y la confianza.
Cuando las personas saben qué se espera de ellas y sienten que su trabajo importa, el impacto se refleja directamente en el negocio.
Tengo la convicción de que quienes logren equilibrar estrategia, cercanía y disciplina operativa serán quienes marquen la diferencia en los próximos años. Porque, más allá de los números exitosos, el verdadero reto está en construir un sistema fuerte e inteligente, donde los buenos resultados no solo se sostendrán, sino que se irán multiplicando.