¿PUEDE UNA EMPRESA CAMBIAR EL MUNDO? LA RESPUESTA ESTÁ EN EL PROPÓSITO

 

Dra. Fabiola Polo Melgarejo

Dirección De Responsabilidad Social Y Sustentabilidad

Grupo Corsec

Socio IOS Desde 2025

El propósito como eje estratégico

Una organización guiada por propósito impulsa una cultura interna basada en el respeto, la equidad y el desarrollo del talento. Este entorno favorece la colaboración, la permanencia del personal y el fortalecimiento del sentido de pertenencia. Estas condiciones, además de incidir positivamente en el clima laboral, generan estructuras más sólidas y adaptables, capaces de responder con eficacia ante entornos complejos.

Impacto social y visión de largo plazo

El propósito también extiende su influencia más allá de la empresa. Las organizaciones que comprenden su papel dentro del tejido social diseñan estrategias que integran el bienestar colectivo como parte de su lógica operativa. Este compromiso no se limita a intervenciones puntuales; se expresa en la evaluación constante de impactos, en la implementación de acciones estructuradas y en la construcción de modelos que incorporan criterios ambientales, sociales y de gobernanza con base técnica.

Esta orientación permite tomar decisiones estratégicas con visión integral, abrir oportunidades de desarrollo, facilitar el acceso a esquemas de financiamiento responsables y establecer alianzas con actores clave que comparten principios similares. Al adoptar el propósito como eje rector, la organización no actúa por presión externa, sino por convicción. Construye liderazgo institucional desde los valores, con una estructura clara y una perspectiva de largo plazo.

El propósito como estándar

Convertir el propósito en una herramienta de gestión significa integrarlo en los planes de acción, en los sistemas de innovación y en los mecanismos de evaluación. De esta forma, la empresa fortalece su posicionamiento, mejora su desempeño y estructura su permanencia de forma sostenible. Este modelo de actuación proyecta un mensaje claro: el compromiso ético no es una excepción, es el estándar.

Cambiar el mundo desde la empresa exige una estrategia sólida, voluntad permanente y decisiones consistentes con principios definidos. Esta forma de operar responde con seriedad y eficiencia a los desafíos contemporáneos. Representa una vía concreta para consolidar modelos de negocio con impacto real, permanencia institucional y sentido profundo.

 
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