EL ÁREA JURÍDICA: UN EJE ESTRATÉGICO EN EL ARRENDAMIENTO DE PLAZAS COMERCIALES
Lic. Norberto Octavio Pérez Mendoza
Gerente Jurídico
Arco Áreas Comerciales
Socio IOSa desde 2021
En el sector inmobiliario, particularmente en el arrendamiento de plazas comerciales, la solidez jurídica es un pilar que marca la diferencia entre un proyecto exitoso y uno vulnerable a riesgos legales, financieros u operativos. Hoy en día, las empresas que buscan crecer en este rubro no pueden limitarse a ofrecer espacios en renta: requieren estructuras legales claras, contratos bien diseñados y una estrategia preventiva que brinde certeza tanto a arrendadores como a arrendatarios.
El área jurídica dentro de una empresa de este tipo cumple un papel mucho más amplio que la simple redacción de contratos. Su labor comienza desde la concepción de cada proyecto, con la revisión de la normatividad aplicable, permisos y regulaciones, hasta la vigilancia del cumplimiento de las obligaciones derivadas de los arrendamientos. Esta visión integral no solo protege a la empresa, sino que también fortalece la confianza de inversionistas y clientes.
Contratos bien diseñados: la columna vertebral de la relación comercial
Uno de los aspectos más trascendentes es la formalización de contratos de arrendamiento. Estos documentos constituyen la estructura principal de la relación con los locatarios, por lo que deben ser precisos, equilibrados y preventivos. Elementos como la delimitación de derechos y obligaciones, políticas de uso del inmueble, mecanismos de solución de controversias, cláusulas de rescisión y penalizaciones otorgan certeza jurídica y minimizan la posibilidad de conflictos futuros.
El área jurídica también funge como escudo preventivo. A través de auditorías legales periódicas, verifica que las operaciones cumplan con la normativa fiscal y regulaciones locales, evitando sanciones y garantizando la continuidad de la operación de la plaza comercial.
Manejo de conflictos y preservación de relaciones comerciales
En un entorno donde confluyen múltiples giros comerciales, es común que surjan diferencias relacionadas con áreas comunes, horarios de operación o distribución de gastos. La intervención jurídica—mediante conciliación, arbitraje o mediación—no solo resuelve controversias, sino que preserva la relación comercial y la reputación de la empresa.
Otro desafío relevante en la actualidad es la adaptación a los cambios del mercado. La digitalización, el auge del comercio electrónico y los nuevos hábitos de consumo obligan a innovar en los modelos de arrendamiento. El área jurídica debe diseñar contratos flexibles que contemplen rentas variables, plazos adaptables y cláusulas de fuerza mayor que protejan tanto a arrendadores como a arrendatarios ante eventos extraordinarios, tal como lo evidenció la pandemia.
Un área jurídica como ventaja competitiva
Más allá de su función preventiva, el área jurídica aporta un valor estratégico: brinda seguridad a los inversionistas, fortalece la relación con los locatarios y contribuye a generar un ambiente de confianza que se traduce en estabilidad financiera y crecimiento sostenido. La certeza legal se convierte, así, en una ventaja competitiva que distingue a las empresas sólidas de aquellas que improvisan.
El área jurídica dentro de una empresa de arrendamiento de plazas comerciales es mucho más que un departamento administrativo: es un socio estratégico que acompaña el desarrollo de los proyectos, previene contingencias y crea condiciones para el crecimiento sostenible. En Arco Áreas Comerciales estamos convencidos de que el derecho, aplicado con visión empresarial, no solo protege, sino que potencia el valor de cada proyecto.